No soy en general fanático de los refrescos de cola y creo que su consumo se debe más a la mercadotecnia y a la adicción que generan por sus componentes.
Aun así, o tal vez justo por eso, hay momentos, en que debo admitir que me dejo llevar por el “antojo” que súbitamente llega a mi mente por una bebida de esas.
Sobre todo en días calurosos, un vaso de Coca con hielos y tomártela cuando ya los hielos se han comenzado a derretir diluyéndose con la bebida es una sensación indescriptible.
AVISO ATENTO A LA COMPAÑÍA DE REFRESCOS: Ya cumplí con mi post. ¿Dónde está mi cheque?
Escrito por aleks